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Desde el cielo de Bogotá, nuestra travesía comienza. Dejamos atrás lo conocido, lo cotidiano, para lanzarnos a un viaje que promete transformarnos. A bordo del vuelo hacia Estambul, nos entregamos al misterio de lo que está por venir. Las estrellas serán nuestros testigos mientras cruzamos océanos de nubes hacia el otro lado del mundo. Alojamiento.
A nuestra llegada a Estambul tendremos tiempo para saborear un primer café turco o simplemente dejarse abrazar por la mezcla hipnótica de las culturas que respira en este aeropuerto de una ciudad suspendida entre Europa y Asia. A la hora indicada nos dispondremos para abordar nuestro siguiente vuelo hacia la fascinante Vietnam.
Vietnam se abre ante ti como un susurro entre el bambú y la niebla. Al llegar al aeropuerto de Noi Bai, sentirás que algo en el aire vibra distinto. Te recibe Hanoi, capital milenaria que late entre lo sagrado y lo cotidiano. Un guía local, sonrisa en el alma, te acompañara al hotel. Hoy el descanso es la antesala al asombro de esta nueva aventura. Alojamiento.
Desayuno. Iniciamos nuestra exploración en el Mausoleo de Ho Chi Minh (visita exterior), el Palacio Presidencial y la icónica Casa sobre Pilotes. La Pagoda del Pilar Único, suspendida sobre el agua, nos conecta con la espiritualidad del entorno. En el Templo de la Literatura, antigua universidad confuciana, descubrimos la nobleza del saber tradicional. Luego nos dirigimos al lago Hoan Kiem, cruzamos el Puente del Sol Naciente hasta el Templo Ngoc Son. Por la tarde, como tours opcionales recomendamos, un recorrido en motocicleta rusa Minsk, La Visita a las islas en el Río Rojo, Un tour gastronómico para degustar la esencia de la cocina tradicional y callejera de Hanoi o perderse en el encantador Barrio Colonial Francés. Un día multisensorial, auténtico y conmovedor. Alojamiento.
Tras el desayuno, partimos hacia uno de los paisajes más sagrados de Asia: la Bahía de Ha Long, donde la leyenda cuenta que un dragón descendió del cielo y esculpió con su cuerpo este laberinto de islas. Nos embarcamos en una elegante embarcación tradicional, navegando entre peñascos de piedra caliza cubiertos de vegetación. Después del almuerzo, nos espera una cala escondida donde el silencio habla más que las palabras. Al atardecer, brindamos en la cubierta con la brisa del Golfo de Tonkín rozando la piel. Una clase de cocina vietnamita nos conecta con el alma culinaria del país. Esta noche dormimos sobre el agua, bajo un cielo donde las estrellas nos caen del cielo. Alojamiento.
El día comienza con una clase de taichí en la cubierta, mientras el sol pinta de oro las aguas de Ha Long. Luego, emprendemos el regreso a Hanói y volamos hacia Danang, puerta de entrada a la mágica Hoi An. Al llegar, la ciudad nos recibe como un poema encendido: faroles encendidos, aromas a canela, balcones coloniales. Check-in en el hotel y descanso en esta ciudad que parece salida de un cuento de Seda. Alojamiento.
Tras el desayuno, la mañana comienza en Tra Que, una aldea agrícola donde la tierra se trabaja con gratitud. Aquí, viviremos el día como lo hacen los campesinos: arando, sembrando, aprendiendo el arte de lo orgánico. Después, un masaje en los pies y una clase de cocina tradicional nos sumergen en la riqueza culinaria local. Almorzamos lo que nuestras propias manos han preparado. Por la tarde, exploramos Hoi An a pie, mercados tradicionales, el Puente Japonés, templos chinos y la historia que late en cada paso que se da. Para terminar la noche te recomendamos: Hoi An Impression Show (Hoi An Memories Show) – un espectáculo escénico al aire libre con más de 500 artistas, luces, agua, música y tradición viva. Un viaje en el tiempo que quedará grabado en tu memoria. Alojamiento.
Tras el desayuno, partimos rumbo a Hue, la antigua capital imperial de Vietnam. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993, Hue guarda en sus muros la memoria de un imperio que dejó huella en piedra, seda y tradición. Inspirada en la Ciudad Prohibida de Pekín, su ciudadela amurallada fue el corazón del poder dinástico de los Nguyen. Aunque las guerras dejaron cicatrices, hoy muchas de sus joyas arquitectónicas están siendo restauradas con esmero. Navegamos luego por el sereno río Perfume, cuyas aguas reflejan las oraciones de siglos pasados, hasta llegar a la emblemática pagoda Thien Mu. Allí, el tiempo parece haberse detenido. Frente al templo, aún reposa el icónico automóvil Austin en el que el monje Thich Quang Duc se inmoló en un acto de protesta que conmovió al mundo. Continuamos hacia la Tumba del emperador Tu Duc, considerada una de las obras más refinadas de la arquitectura real vietnamita. Ubicada en un bosque de pinos a 8 km de la ciudad, este mausoleo es el mejor conservado de toda la dinastía Nguyen. Cada detalle aquí es un tributo al arte, la naturaleza y la eternidad. Como experiencia adicional con un costo extra te sugerimos realizar la Cena Real en Hue, Viaja a través del tiempo con tus y sumérgete en la elegancia de la época imperial con una Cena Real, ambientada en la dinastía Nguyen. Cenarás como un miembro de la corte, rodeado de música tradicional en vivo, trajes ceremoniales y una gastronomía que revive los sabores ancestrales de la realeza. Tendrás la oportunidad de vestir atuendos imperiales para vivir una experiencia cultural envolvente e inolvidable. Alojamiento.
Tras el desayuno. La mañana comienza con un nuevo horizonte. Tras despedirnos de Hue, volamos hacia la vibrante Saigón, corazón palpitante de la economía vietnamita y cruce de historias que se entrelazan entre el pasado colonial y la modernidad. Al llegar, los vestigios de la antigua Cochinchina francesa nos reciben en un recorrido que invita a viajar en el tiempo. Pasearemos por el histórico barrio colonial, donde cada edificio parece susurrar relatos de otra época. Admiraremos el majestuoso Ayuntamiento, erguido con elegancia entre 1902 y 1908, reflejando la impronta francesa en sus fachadas luminosas. A pocos pasos, la Ópera de Saigón, obra del arquitecto Eugène Ferret en 1897, nos seduce con su aire parisino en pleno corazón de Asia. La jornada continua con la imponente silueta del Palacio de la Reunificación (visita exterior), símbolo de un país que supo cerrar las heridas de su historia para renacer. Muy cerca, la Catedral de Notre-Dame, joya del siglo XIX construida con ladrillos traídos de Marsella, se alza como guardiana silenciosa de las tradiciones. Un paseo por la Oficina Central de Correos, obra del célebre Gustave Eiffel, nos invita a levantar la vista hacia sus bóvedas y detalles en hierro forjado, donde aún resuenan ecos de cartas y telegramas de otros siglos. Por la noche, los sabores de Saigón se despliegan en una cena en un restaurante local, donde la gastronomía se convierte en puente entre culturas y generaciones. Alojamiento en Saigón.
Desayuno. Como actividad opcional, podrás elegir entre dos experiencias únicas: • Tour a los túneles de Cu Chi (5 – 5.5 horas). Este recorrido te lleva a una sorprendente red de galerías subterráneas, excavadas a mano por los guerrilleros vietnamitas. Caminarás entre pasadizos estrechos, descubrirás trampas, tanques destruidos y huellas de los bombardeos. Incluso tendrás la oportunidad de descender a un túnel real y, si lo deseas, probar algunas de las armas que marcaron la historia. Regreso a Saigón. • Excursión al Delta del Mekong (7 – 9 horas): navega en sampán entre pueblos flotantes, islas y canales rodeados de palmeras de coco. Disfruta de frutas tropicales, té con miel, dulces locales y vino de arroz en un jardín familiar. Pasea en botes de remo por arroyos, camina entre huertos y conoce oficios tradicionales como el tejido de esteras y sombreros. Almuerzo en una casa local antes de regresar a Saigón. Por la tarde, traslado al aeropuerto para volar hacia Siem Reap, la puerta al majestuoso Reino de los Templos. Al llegar, nos dirigiremos al hotel, rodeados por la grandeza de Angkor Wat, símbolo eterno de devoción y esplendor. Alojamiento en Siem Reap.
Comenzamos la jornada en Angkor Thom, la antigua capital del Imperio Jemer, ingresando por su Puerta Occidental aún libre de multitudes. Recorremos sus principales joyas arquitectónicas: el templo de Bayón, con sus 54 torres esculpidas con rostros serenos; Baphuón, símbolo del monte Meru; el recinto de Phimeanakas y las Terrazas de los Elefantes y del Rey Leproso. Nos adentramos luego en el sobrecogedor Ta Prohm, donde las raíces abrazan los muros en una danza entre ruina y naturaleza viva. Por la tarde, visitamos el imponente Angkor Wat, con sus majestuosos bajorrelieves dedicados a la mitología hindú. El día culmina con una romántica puesta de sol desde Bakheng o Pre Rup y una cena tradicional acompañada del encantador espectáculo de danzas Apsara. Alojamiento
A tu llegada al aeropuerto de Bangkok (BKK), tras una cálida bienvenida nuestro equipo te trasladará a tu hotel, donde podrás realizar el check-in a partir de las 14:00 horas. El primer aliento de Tailandia. A tu llegada, serás recibido con una sonrisa cálida y un traslado hacia el corazón de la ciudad. Bangkok se revela poco a poco: moderna, espiritual y viva. El resto del día queda a tu disposición para que puedas descansar y aclimatarse al vibrante ambiente de esta fascinante ciudad. Por la noche, te sugerimos disfrutar de una cena en el hotel, una oportunidad perfecta para degustar los primeros sabores de la gastronomía tailandesa. Finalmente, podrán relajarse y disfrutar de su primera noche de alojamiento en Bangkok.
Hoy la ciudad se transforma en un templo viviente. Tras el desayuno, nuestra exploración comenzará en el Wat Pho, también conocido como el Templo del Buda Reclinado, que alberga una impresionante imagen de Buda de 46 metros de longitud. Este es el templo más grande y antiguo de Bangkok, construido por el rey Rama I, donde los devotos ofrecen flores, frutas y dulces como muestra de su fe. A continuación, visitaremos el Wat Trimit, o Templo del Buda de Oro, una construcción que data aproximadamente del año 1238 y que encierra una valiosa imagen dorada. La siguiente parada será el majestuoso Palacio Real, un complejo que nos revelará la grandeza de la monarquía tailandesa, y dentro de sus muros, admiraremos la sagrada imagen del Buda de Esmeralda en el Wat Phra Kaew. Disfrutaremos de un almuerzo por cuenta propia, en un restaurante local, donde podremos degustar auténticos sabores tailandeses, antes de regresar al hotel para descansar. Segunda noche en Bangkok. Al caer la noche puedes disfrutar un tour opcional en un crucero, navegando por el río Chao Phraya, donde la ciudad se convierte en un espejo de estrellas. Aquí empieza tu conexión con lo eterno.
Viajamos hacia Ayuthaya, antigua capital del Reino de Siam, donde las piedras aún susurran oraciones antiguas. Entre templos centenarios y figuras de Buda abrazadas por las raíces del tiempo, comprendemos que todo lo que resiste, florece. Caminamos por Wat Mahathat, Wat Yai Chaimongkol y Wat Phra Sri Sanphet como quien recorre su propio linaje espiritual. De regreso, los últimos rayos del sol acarician los tejados dorados mientras nuestros recuerdos nos acompañan de nuevo a la vibrante Bangkok. Alojamiento.
Dejamos atrás el bullicio místico de Bangkok. El avión despega, pero no huimos: ascendemos con el alma más plena. Las imágenes del viaje bailan vivas aún en tu memoria: un monje que sonríe en silencio, un niño que salta entre arrozales, un atardecer en Ha Long que parecía inventado por los dioses……. Estambul nos espera una vez más como un puente entre lo que fuimos y lo que ahora somos. Alojamiento.
¡Bienvenido a la majestuosa Estambul! Al aterrizar en el aeropuerto, nuestro equipo te recibirá con una cálida bienvenida y te acompañará en un cómodo traslado privado hasta tu hotel, que te espera con un desayuno a la mejor versión turca. El resto del día queda a tu disposición para explorar esta fascinante ciudad a tu propio ritmo y aún con energía para sumergirte en la rica historia y cultura de Estambul, paseando por sus vibrantes calles, descubriendo sus tesoros ocultos y disfrutando de su exquisita gastronomía. Para aquellos que deseen una experiencia más guiada, ofrecemos un tour opcional, que les permitirá descubrir los lugares más emblemáticos de Estambul, con la comodidad y el conocimiento de un guía experto. Una oportunidad perfecta para aprovechar al máximo su tiempo en esta ciudad única. Regreso al hotel para un merecido descanso.
Volamos de regreso a casa, pero ya no somos los mismos. Cada paso, cada sabor, cada conversación en la otra punta del mundo nos ha moldeado con suavidad. Traemos más que fotografías: traemos calma, intuición, historias que aún no terminan de contarse. Y es que un viaje así no se guarda en una maleta… Se lleva en la mirada. En la forma nueva de abrazar lo cotidiano. En la certeza de que el mundo, si uno se atreve, siempre tiene algo mágico que ofrecer. Alojamiento.